Esta semana un amigo me comentó que tenía agujetas de tanto jugar al tenis. Le pregunté que en qué lugar estaba practicándolo, y me respondió que en su casa, jugando con la Wii. Desde hace algún tiempo quería escribir sobre Nintendo, por lo que me decidí a analizar un poco más a fondo cuál ha sido la estrategia de esta compañía y cómo ha logrado que alguien que nunca había tenido una consola de juegos, comprara una y aparte tenga agujetas de tanto usarla.
Mientras Microsoft y Sony estaban librando una guerra por incluir en sus plataformas, cada vez procesadores más poderosos y con mejores gráficas, Nintendo creó la Wii, una consola estéticamente atractiva con sensor de movimientos, que ha gustado a todo tipo de público, desde niños hasta abuelas.
El cambio en la estrategia de Nintendo empezó cuando los más altos estrategas de esta compañía concluyeron que tenían que hacer algo respecto a la interfaz de los videojuegos, que prácticamente no habían cambiado desde los primeros diseños de estos. El primer sistema en probar la estrategia fue la Nintendo DS, lazada en 2004. Para alcanzar a una audiencia mayor, Nintendo abandonó el nombre Game Boy (un nombre con target claramente infantil) y crearon una consola con wifi incorporado, reconocimiento de voz y dos pantallas. La idea no era desarrollar una DS con mucha tecnología, sino atraer a nuevos consumidores ofreciendo otras opciones, como funcionalidades a través de la pantalla táctil y simples comandos de voz. Para el desarrollo del la Wii, en Nintendo se enfocaron en construir un control inalámbrico y con sensor de movimientos, con un chip similar al que utilizaron para el GameCube (la anterior consola de Nintendo) y con un diseño simple y pequeño. Algo muy importante en la guerra de la videoconsolas es que Nintendo no incorporó ni Blu-Ray ni HD DVD, esto evitó el riesgo de que una de las tecnologías se quedara obsoleta.
La comunicación del lanzamiento se hizo con campañas destinadas a todos los tipos de clientes a los que iban dirigidos. En televisión se emitieron anuncios diseñados para niños en edad escolar, se destinó el 70% del presupuesto para programas con públicos objetivos con edades entre 25 y 49 años de edad. También incluyeron anuncios de Wii en publicaciones orientadas a personas de avanzada edad, y para el core user se hicieron campañas basadas en mensajes online y social-networking marketing.
Con este nuevo producto y una inteligentísima segmentación e innovación lograron abrir el mercado hacia jugadores nuevos, ampliando su público objetivo.
Sus nuevos productos llegan a personas las cuales las consolas tradicionales sólo sueñan con alcanzar, permitiendo, debido a la interacción con la consola, crear juegos con "contenidos", destinados al aprendizaje de los niños o la salud de los mayores. Imaginen, sólo hace algunos años los padres se negaban comprar a sus hijos una consola porque no fomentaba las actividades físicas, ahora ellos la compran para poder mantener la línea, asombroso ¿no?
Además decidieron no seguir el modelo tradicional de negocio de los videojuegos, ya que tradicionalmente las empresas crean una clientela cautiva, a través de financiar la plataforma (la consola es financiada en parte por los fabricantes), de esta forma logran que los consumidores compren sus juegos, y es aquí donde los fabricantes obtienen sus ganancias. Sony y Microsoft pierden dinero en cada consola que construyen esperando recuperarlo vendiendo juegos con altos márgenes. La Wii fue diseñada desde el principio para venderse con ganancias, se puede adquirir a un precio sustancialmente más bajo que las plataformas de sus competidores, permitiéndole a la empresa lograr beneficios desde la venta de la consola.
En todas las Wii vendidas se regala el juego Wii Sports, esta fue sin duda la mejor estrategia de marketing, ya que es su mejor aplicación y lograron con ella acelerar el ingreso al mercado. Luego, cuando las ventas empezaron a bajar y decreció el ritmo de crecimiento, Nintendo lanzó la Wii Fit aumentando aun más las ventas y la popularidad de la consola.
La mayoría de los expertos nos dirá que debemos hacer productos para nichos muy específicos, cuanto más especializados mejor, y sin embargo Nintendo ha hecho todo lo contrario y ha tenido un éxito rotundo. Se ha atrevido a pensar diferente, produciendo un producto que realmente se diferencia de todos los existentes actualmente.